Mística Toledo

martes, 16 de agosto de 2011

Tres días en Toledo donde me perdí mientras comía mazapanes de piñón en pleno agosto. Una mujer me contó la leyenda del Pozo amargo, entré en una sinagoga y gasté las piernas subiendo y bajando cuestas. Demasiada historia en esas calles demasiado estrechas. Toledo es para callejear sin mapa y buscar los detalles.




  



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